FUTURA SESSIONS CON ERNESTO TABÁREZ
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1 de septiembre de 2026
Futura Sessions

FUTURA SESSIONS CON ERNESTO TABÁREZ

El músico uruguayo trabaja en un nuevo disco que comenzó a gestarse hace tres meses y que, siguiendo su método de composición, podría llevar entre tres y cuatro años. En Futura Sessions también recorrió sus aprendizajes junto a Eduardo Darnauchans y Andy Adler, la historia de Los Problems y el lugar de la literatura en su vida. Un nuevo disco, sin apuro Ernesto Tabárez atraviesa un nuevo proceso creativo. Después de mudarse a fines del año pasado, armó en un pequeño altillo de su casa un espacio de trabajo con guitarras, piano y un escritorio, donde comenzó a construir las canciones de un próximo álbum. El proceso recién lleva unos tres meses, pero Tabárez no trabaja con la lógica de publicar rápidamente todo lo que aparece. Explicó que habitualmente necesita entre tres y cuatro años para terminar un disco y que prefiere esperar hasta sentir que el material tiene un valor que justifique presentarlo al público. Su método parte de fragmentos: una melodía, una frase, un silbido, una guitarra, una idea anotada en el teléfono o en alguno de los cuadernos que tiene distribuidos por su casa. Esos elementos se acumulan y, con el tiempo, algunas ideas comienzan a transformarse en canciones. La canción como proceso Tabárez contó que no siempre compone con la guitarra. También utiliza el piano, los teclados y el bajo, y una idea puede cambiar completamente durante el proceso. Para él, cada canción funciona como un organismo que va mutando hasta encontrar su forma definitiva. El trabajo comienza además con una idea narrativa o temática. Puede llegar a reunir 15 canciones que giran alrededor de un mismo tema antes de seleccionar aquellas que finalmente integrarán el disco. Cuando el conjunto encuentra su forma, las canciones pasan al trabajo con la banda y, eventualmente, a la producción. Esa búsqueda explica también su rechazo a las urgencias de la industria digital. En un escenario donde se publican cantidades enormes de canciones diariamente, Tabárez sostiene que no existe necesidad de apurarse: la prioridad es trabajar hasta presentar algo que considere realmente valioso. La guitarra como puerta de entrada Su vínculo con la música comenzó en la infancia, en las guitarreadas de la casa de su padre. Allí aprendió a escuchar canciones y a acercarse al instrumento desde el juego. Más adelante, su padre le enseñó acordes y el sistema de cifrado que le permitió empezar a tocar canciones rápidamente. Para Tabárez, la música popular puede ser simple sin ser fácil. La capacidad de transmitir sentimientos complejos no depende necesariamente de la sofisticación técnica, sino de encontrar la manera adecuada de decir aquello que se quiere expresar. Eduardo Darnauchans y el aprendizaje del oficio Una figura decisiva en su formación como compositor fue Eduardo Darnauchans, a quien Tabárez conoció cuando tenía 14 años. Durante un período de su juventud compartió muchas horas con él y llegó a mostrarle cientos de canciones propias. De Darnauchans, según recordó, aprendió el oficio de hacer canciones: escuchar, escribir, probar y descartar. La enseñanza también fue entender que una canción debe aspirar a ser bella, profunda y honesta, y que trabajar sobre lo que uno quiere contar obliga a comprender mejor aquello que está tratando de decir. Esa relación quedó además vinculada a los comienzos de Los Problems. El primer disco de la banda, “Malditos Banquetes”, incluye al final un registro de Darnauchans proveniente de un mensaje dejado en una contestadora. El músico había aceptado colaborar con un texto, pero murió antes de que pudiera concretarse esa grabación. Andy Adler y la obsesión por el sonido Otra influencia fundamental fue Andy Adler, quien terminó siendo el productor de “Malditos Banquetes”. Tabárez lo conoció en el café Bacacay y llegó a él inicialmente por su admiración por su sonido de guitarra. El vínculo terminó convirtiéndose en una experiencia formativa. Tabárez recordó las numerosas horas de trabajo dedicadas a escuchar, ajustar y volver a escuchar las grabaciones. De Adler destacó especialmente la meticulosidad y la pasión por lograr que el audio tuviera el resultado buscado. “Él se imprimió en mí”, resumió Tabárez al recordar aquella relación y el impacto que tuvo en su manera de entender la grabación y el trabajo musical. Los Problems y el valor de construir una banda La trayectoria de Tabárez también está atravesada por sus compañeros. Andrés Coutiño aparece como una figura central: llevan más de dos décadas trabajando juntos. También recordó a Santiago Peralta, Iván Criman, Bárbara, Tincho y a las numerosas personas que sostuvieron el proyecto detrás de escena. Entre esas influencias destacó especialmente a Sebastián Teysera, conocido como “el Enano”, a quien atribuye haberle enseñado cómo funciona una banda: cómo ensayar, montar un escenario, construir un equipo técnico y, sobre todo, manejar las relaciones humanas dentro de un grupo expuesto al ego, la vanidad y la presión. La literatura como parte de su música La música no es el único territorio que alimenta la creación de Tabárez. En su casa de infancia, los días de semana estaban asociados a los libros y los fines de semana a la música. Su madre, una lectora voraz, fue decisiva para convertir la literatura en un hábito central de su vida. Tabárez contó que esa influencia permanece en su forma de vivir y de crear. La literatura, dijo, también está presente en sus canciones y en la manera de construir personajes, historias y temas. Para él, su idea del paraíso está hecha de libros. El futuro y la idea de comunidad Al hablar del futuro, Tabárez puso el foco en una idea que excede a la música: la comunidad. Su mirada sobre las nuevas generaciones y sobre su hija Nina está vinculada a la importancia de construir redes humanas capaces de sostener a las personas a lo largo de la vida. También entiende sus canciones como un espacio donde puede dejar ideas para el futuro. No solo para el presente, sino para que puedan ser escuchadas años después y acompañar a quien las necesite. La entrevista de Futura Sessions recorrió así distintas etapas de una misma trayectoria: la guitarra aprendida en familia, la formación junto a Darnauchans, el aprendizaje del estudio con Andy Adler, la construcción de Los Problems y el presente de un músico que vuelve a sentarse a trabajar, esta vez sin apuro y con la mirada puesta en un nuevo disco.