Futura Sessions con Alfonsina
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10 de agosto de 2026
Futura Sessions

Futura Sessions con Alfonsina

La artista uruguaya presenta un álbum de colaboraciones que reúne canciones propias y versiones junto a artistas como Paulinho Moska, Laura Canoura, Lu Ferreira, Nicolás Ibarburu, Gastón Pauls y otros invitados. Después de años de explorar distintos lenguajes musicales, Alfonsina encuentra en Pausa y Fogueo una nueva forma de sintetizar su recorrido. El álbum reúne nueve canciones y pausas que funcionan como espacios de contemplación y propone una mirada puesta menos en el individuo y más en los vínculos, la comunidad y el encuentro con los demás. La propia artista entiende el disco como el resultado de una acumulación de aprendizajes. Si en su primer álbum descubrió que podía hacer canciones y en el segundo profundizó en las texturas, los arreglos y su identidad como compositora y productora, Pausa y Fogueo representa otro momento de su recorrido. La experiencia de la pandemia también fue determinante. Durante la cuarentena realizó un disco colaborativo a partir de músicas que otras personas le enviaban y compuso una canción por día. Aquella experiencia la llevó a reflexionar sobre la interdependencia y sobre lo entrelazadas que están las personas. En Pausa y Fogueo, esa idea vuelve a aparecer desde otro lugar: Alfonsina se pregunta qué papel puede tener el arte en la construcción de sociedad y qué aporte puede hacer frente a la polarización, el miedo y la desconfianza. Un disco construido a partir de otros Uno de los rasgos más particulares del álbum es que Alfonsina no ocupa necesariamente el centro de cada canción. Varias de las composiciones están interpretadas junto a otros artistas, y en algunos casos son ellos quienes asumen el protagonismo vocal. La apertura, Perder algo de tiempo, cuenta con la participación de Paulinho Moska, mientras que Laura Canoura aparece en Casas Unidas. También participan Lu Ferreira, Nicolás Ibarburu, Gastón Pauls, además de los raperos Kira 131 y JT. La elección de los invitados estuvo marcada en buena medida por los vínculos personales y artísticos que Alfonsina fue construyendo a lo largo del tiempo. Con Moska, por ejemplo, existía una relación previa que se había iniciado años atrás, cuando el brasileño la invitó a su programa Zumbido. También habían quedado pendientes distintos encuentros musicales que finalmente encontraron un lugar en este disco. El vínculo con Canoura surgió a partir del interés de la artista uruguaya por Casas Unidas, una canción que había conocido y que incluso había considerado para su repertorio. En otros casos, las canciones fueron pensadas específicamente para determinadas voces. Así ocurrió con Amanecer, junto a Lu Ferreira, y con Ruido, junto a Nicolás Ibarburu. En esta última, Ibarburu también escribió el verso que interpreta. El resultado es un álbum donde compartir se convierte en parte de la propia obra. “Las canciones son nuestras” Para Alfonsina, esa decisión también plantea una reflexión sobre la autoría y la identidad. No considera imprescindible que sea ella quien cante una canción completa. Por el contrario, entiende que las canciones pueden circular, transformarse y encontrar nuevas voces. En ese sentido, Pausa y Fogueo funciona como una plataforma para compartir. La artista plantea que las canciones pueden sacar de las personas una mejor parte y que, en muchas ocasiones, ni siquiera sabemos exactamente de dónde provienen. Esa idea también aparece en Cambio la mirada, interpretada junto a Santiago Mores. La canción conserva parte de su letra y de su melodía, pero el arreglo la transforma profundamente. Para Alfonsina, esa transformación está relacionada con la identidad: cambiar constantemente también implica aceptar que las cosas no tienen por qué permanecer como eran. La canción incluso volvió a transformarse recientemente a partir de una versión vocal realizada junto al coro Mirlo. Pausas para escuchar lo que queda alrededor El título del álbum también responde a dos conceptos que conviven durante todo el trabajo. El “fogueo” aparece asociado a la energía, al calor y a poner fuego en las cosas. La pausa, en cambio, propone detenerse y prestar atención. Las pausas del disco incluyen fragmentos de poesía y sonidos de pájaros. No fueron concebidas necesariamente desde el comienzo, sino que aparecieron durante el proceso de armado del álbum a partir de aquello que Alfonsina sintió que hacía falta. La intención era incorporar una actitud contemplativa a la música. La artista explica que en el estudio suele buscarse justamente lo contrario: aislar los sonidos y eliminar aquello que ocurre alrededor. En este caso decidió integrar el entorno y aceptar lo que aparecía. Los fragmentos poéticos también funcionan como pequeñas puertas hacia otros estados de percepción. Uno de ellos plantea: “A menudo cuesta entender el rol de la pausa. El silencio es una madre que ríe. Crecemos en su regazo”. Otro compara el río con una corriente que atraviesa las rocas en busca de su soledad. Para Alfonsina, esas pausas permiten recuperar algo que la práctica de la meditación propone: detener la sensación de estar corriendo detrás de algo y abrirse a lo que está sucediendo en el presente. Una canción, muchas vidas El espíritu colaborativo del álbum también estará presente en su presentación en vivo. Alfonsina prepara un show para el 14 de agosto en La Trastienda Montevideo, donde además de recorrer Pausa y Fogueo recuperará canciones de distintas etapas de su trayectoria. Entre los invitados estará nuevamente Paulinho Moska, además de Lu Ferreira, Nicolás Ibarburu, Kira 131 y JT. También está previsto que aparezcan canciones de trabajos anteriores. La artista quiere llevar incluso canciones de La terrible fe, su disco de música electrónica, a un formato completamente interpretado en vivo con guitarra, sin recurrir a pistas. Una de las canciones que tendrá lugar en el espectáculo es Rezo al sol, que ya fue incluida en dos discos y que Alfonsina considera una de las composiciones que no pueden faltar. El futuro también está en pausa Mientras presenta este nuevo trabajo, Alfonsina ya tiene otro disco prácticamente terminado. Se trata de un proyecto que había comenzado a desarrollar antes de Pausa y Fogueo y que decidió dejar momentáneamente en pausa. Lo define como un trabajo más introspectivo y con una búsqueda diferente, vinculada al movimiento corporal, lo vocal y otras exploraciones. Por ahora, eligió postergarlo para concentrarse en la propuesta de Pausa y Fogueo: una obra más orientada hacia el “nosotros” que hacia el “yo”. La nueva etapa de Alfonsina aparece así atravesada por una tensión entre dos movimientos: el fuego que impulsa y la pausa que permite detenerse, observar y escuchar. En ese espacio se construye Pausa y Fogueo, un álbum donde la música se convierte en encuentro, colaboración y una invitación a recuperar el valor de los vínculos en medio de una realidad cada vez más fragmentada. Alfonsina presenta Pausa y Fogueo el 14 de agosto en La Trastienda Montevideo, acompañada por invitados y músicos con los que compartirá canciones de este nuevo trabajo y de distintas etapas de su trayectoria.